En esta lista compartiremos algunos títulos de películas que tienen al menos una escena en la que parte del elenco interpreta alguna canción, para sorpresa de otros y de ellos mismos.
My best friend's wedding
En “Los chicos están bien” de Lisa Cholodenko, Annette Bening habla sobre el amor hacia el disco “Blue” de Joni Mitchell en la mesa que comparte con sus hijos, su pareja (encarnada por Julianne Moore), y el donante de esperma que apareció hace poco en sus vidas para cambiarla por completo. Y tratando de hacer las paces con el personaje de Mark Ruffalo, comienza a cantar “All I want” ante la mirada atónita de su familia y con Ruffalo como corista.

En “La máscara”, el personaje transformado y maníaco de Jim Carrey es acorralado por la policía después de haber robado todos los bancos, y La Máscara logra burlarlos encantándolos con “Cuban pete” de Ricky Ricardo, poniendo a todos los uniformados a bailar en estado de demencia.

Los fantasmas de los antiguos dueños de la casa en “Beetlejuice” de Tim Burton les quieren hacer saber a los nuevos dueños y sus encopetados amigos que ellos están ahí, así que en estado de posesión les pone en la voz y el cuerpo el “Banana Boat Song” de Harry Belafonte.

En “El club de las divorciadas” de Hugh Wilson, Bette Midler empieza y convence a Diane Keaton y Goldie Hawn de cantar y ponerle coreografía liberadora a “You don’t own me” de Lesley Gore”.

En “Virgen a los 40” el personaje de Steve Carrel finalmente celebra la concreción sexual entonando los primeros versos de “Aquarius (let the suns hine in)” de The fifth dimensión, y la canción lo traslada a un espacio verde y luminoso que comparte con sus compañeros, celebrando todos la liberación del exvirgen.

En “Casi famosos”, tras una de las tantas peleas de la banda Stillwater, y viajando hacia su próximo show de la gira, una canción los hermana: la banda, el manager, el joven periodista y las groupies, todos cantan casi en un suspiro religioso “Tiny dancer” de Elton John.

En “La boda de mi mejor amigo”, el amigo gay de Julia Roberts que se hace pasar por su pareja para tapar su enamoramiento con su mejor amigo que está por casarse, cuenta la historia de su ficticio romance y pone a toda la mesa primero, y a todo el restaurant finalmente, a cantar. La canción elegida para inventar un amor es “I say a little prayer” de Aretha Franklin.

Por Leandro Almeida