A fines de la década al 50’ surge en Argentina, en la provincia de Santa Fe, la Escuela del Cine del Litoral. Una escuela preponderantemente documentalista, dirigida por Fernando Birri. Y basada en conceptos que este incorporó del Neorrealismo Italiano.
Por primera vez en nuestro país existía una escuela de formación crítica, ideológica, que a partir del análisis de la realidad tomaba al oprimido, al marginado, al explotado como sujeto. Se convierte el cine entonces en una herramienta de denuncia social.
En el año 59’ todos los alumnos junto a su profesor Birri, filman en forma colectiva el film “Tire Die”. Esto marcó el inicio del cine revolucionario argentino y los cimientos del Nuevo Cine Latinoamericano que comenzó a gestarse en los años ’60 alrededor de la idea de ir en contra de los modelos estadounidenses y a favor de la conflictiva realidad.

A continuación repasaremos una lista de películas –una por década- de ese Nuevo Cine Latinoamericano impulsado, entre grandes pensadores, por Birri, Gabriel García Márquez, Glauber Rocha, Aldo Francia y Alfredo Guevara.

  • Tierra en trance de Glauber Rocha (Brasil, 1967).
    En el hipotético país El dorado de América Latina, el idealista y anarquista poeta y periodista, Paulo Martins (Jardel Filho) se enfrenta al gobernador populista, Felipe Veira (José Lewgoy), y al presidente conservador Porfirio Díaz (Paulo Autran), apoyado por las fuerzas revolucionarias. Paulo está deprimido, desde que sus dos ex amigos que habían recibido su apoyo moral durante la elección, devinieron en políticos corruptos.
  • De América soy hijo… y a ella me debo de Santiago Álvarez y Miguel Torres. Año: 1972.
    Este documental cubano muestra el viaje del comandante Fidel Castro Ruz a Chile, en noviembre de 1971. Ofrece además, una visión histórica de la explotación imperialista en América Latina.
  • Bananeras de Ramiro Lacayo es una película nicaragüense del año 1982.
    Basada en el texto La hora cero, de Ernesto Cardenal, esta película retrata la explotación de los trabajadores bananeros de ese país, por las compañías norteamericanas propietarias de las plantaciones.
    El documental hace una lectura contrapuesta a la versión propagandística del gobierno de Somoza en los años precedentes.
  • Raíces y espejos: el indígena que somos de Irma Avila Pietrasanta es un documental mexicano de 1992 que a través del estudio de un caso logra mostrarnos cómo ha sobrevivido una cultura autóctona a la privación de sus derechos y a la imposibilidad de acceso a los recursos naturales.
  • Rapsodia del absurdo de Claudia Nunes. Brasil, 2006.
    En 17 minutos y mediante escenas de archivo se reseñan dos influyentes episodios de la lucha por la tierra en el campo y la ciudad ocurridos en Brasil: Hacienda Santa Luzia y Parque Oeste Industrial (Goiás), cuya dimensión los transforma en ejemplos universales del conflicto existente entre la propiedad privada y los pobres de todo el mundo.

Cerramos esta nota con las palabras de García Márquez acerca de la razón de ser de este Nuevo cine Latinoamericano que afortunadamente sigue en pie: “Nuestro objetivo final es nada menos que lograr la integración del cine latinoamericano. Así de simple, y así de desmesurado”.

Gabriel García Márquez y Fernando Birri
Gabriel García Márquez y Fernando Birri

Anuncios