Lohana Berkins recuerda un dicho de Lucienne Stoine que data del año 1845: “No quiero el derecho a la propiedad o al voto, si no puedo mantener mi cuerpo como un derecho absoluto”* , el cual todavía hoy resuena y es justo que así sea porque existen sectores o personas que quieren seguir diciendo qué está bien y qué está mal en cuestiones de sexualidad.
El cine, como otros muchos discursos sociales, presta en este sentido todo su potencial para proponer nuevas miradas sobre sexualidad y dar voz a diversas formas de vivir el cuerpo y sus peligros. A continuación, una lista heterogénea de films que desde ángulos diferentes enfocan la sexualidad como construcción y como derecho.

    • Mía es una película argentina del año 2011. Dirigida por Javier van de Couter, en Mía conocemos la historia de Ale, una travesti que recoge cartones de la calle para subsistir. Ale encuentra en la calle el diario íntimo de una joven mujer que ha muerto y así conoce a Julia (su hija) y a Manuel (su marido). Pero lo que Ale no imagina es que ese encuentro cambiará sus vidas para siempre.
    • Géminis, de Albertina Carri. Corría el año 2005 cuando la directora de Los rubios presentaba este film sobre el incesto y algo más. La historia se centra en Meme y Jeremías, que viven rodeados de un entorno familiar disfuncional. A un padre casi ausente se le opone una estructura matriarcal manejada por una madre tan posesiva como dominadora. La confusión general se incrementa cuando llega al hogar Ezequiel, el hijo mayor residente en Barcelona, para celebrar su matrimonio con Montse. En medio del estrés y del vértigo de los festejos, va creciendo la pasión incontrolable entre los dos hermanos menores. Géminis, protagonizada por Cristina Banegas, Daniel Fanego, María Abadi y otrxs, fue seleccionada para la exclusiva Quincena de Realizadores del Festival de Cannes.
    • Milk de Gus Van Sant es una película del año 2008 y está basada en la vida del político Harvey Milk, férreo defensor y activista de los derechos civiles de los homosexuales en los Estados Unidos de los años ’70. En el film asistimos, entre otros, al momento en el que fue elegido para un puesto público de su país, concejal de distrito de San Francisco. Milk tiene un final trágico, pero cinematográficamente precioso y perdurable en nuestras memorias.
    • La piel que habito de Pedro Almodóvar. La película del director español de los colores fue estrenada en el año 2011 y plantea una cuestión espeluznante: un hombre que por venganza cambia la piel de otro hombre y más: le cambia el género. Una tiranía atroz que se ejerce sobre un cuerpo ajeno, al contrario de lo que sucede en XXY donde padre y madre deciden no castrar, sino dejar esa decisión en manos de la hija o hijo. Más allá de que el móvil en La piel que habito es la venganza, la sexualidad está presente y debatida en todo el film.
    • Hedwig and the Angry Inch es un musical de 1998 convertido en película en el año 2001. Trata sobre la búsqueda del amor por parte de Hedwig, cantante transexual de una banda de punk rock con ciertos matices de glam rock. John Cameron Mitchell escribió el guion de la obra y fue también el director y actor principal de la película. La música y las letras de las canciones las hizo Stephen Trask. El título hace referencia a la desastrosa operación de reasignación de sexo a la que fue sometida Hedwig, que la deja con una estructura genital que no es ni femenina ni masculina, sino que es una “pulgada” disfuncional de carne entre las piernas.
de “Hedwig and the Andgry Inch”
 * http://www.panuelosenrebeldia.com.ar/content/view/121/61/
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