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Los caprichos de Julie Delpy

Un espacio sin críticos, sólo libros, películas y música conectados así nomás, como toda cosa.

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12 de noviembre de 2015 – II Programa 78

POR DONDE CORRE EL TRUENO Y TODO DESAPARECE

Parte 1:
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Parte 2:
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Parte 1:
Fragmento de «El rastro de tu sangre en la nieve» de Gabriel García Márquez.

The Rolling Stones – Let It Bleed

Película: «Fargo» (Joel Coen)

The Breeders – Happiness Is a Warm Gun [The Beatles]

Fragmento de «Desayuno en Tiffany’s» de Truman Capote.

Queens of the Stone Age – The Sky Is Fallin’

«Policiales sin final feliz» de Osvaldo Soriano.

The Clash – Police On My Back
The Clash – Somebody Got Murdered

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Biopic: Los hermanos Coen.

Jefferson Airplane – Somebody to Love [de «Un hombre serio»]

Los caprichos de la semana: Agenda cultural.

In a world: Caprichos 2015.

Nina Simone – Turn! Turn! Turn!

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Parte 2:

Red Hot Chili Peppers – Fight Light a Brave

Película: “Tiempo de valientes» (Damián Szifron).

Junior Murvin – Police and Thieves
The Bobby Fuller Four – I Fought The Law

Fragmento de «El extraño caso del frente de Périgueux» de Roberto Fontanarrosa.
Divididos – Los sueños y las guerras
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Poema sin título de Juan Gelman.
Ariel Minimal – Melodías de una vieja canción crepuscular

Fragmento de «Los cautivos» de Martín Kohan.

Spinetta Jade – Con la sombra de tu aliado

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Fargo – Tiempo de valientes

Fargo, Joel Coen (y Ethan Coen). Estados Unidos, 1996.
El humor, con una moledora de carne industrial destruyendo cuerpos. No evidencias: cuerpos. Mutilando. Triturando. Sobre la blanca nieve que todo lo cubre, que todo lo agobia, que a todo vuelve pesado y oscuro y a la vez tan luminoso.
El rastro de tu sangre en la nieve.
El disparo en seco entre voces publicitarias, sonrisas excesivas, despreocupadas, tratando de no remarcar las palabras, de no levantar la voz, de pasar desapercibido en medio de la nevisca en el norte de los Estados Unidos.
La quietud, el cuerpo inmenso de una madre primeriza que también es policía y le compra lombrices a su esposo para la próxima salida de pesca, y también investiga, después de un voluptuoso desayuno, uno de los crímenes más grandes ocurridos en Dakota del Norte en los últimos años.
Pero como si nada, como si fuese un auto con los papeles vencidos, un niño fumando en una esquina. “Acá está el segundo”. Y la parada necesaria, ineludible, en la cafetería para volver a comer.
Ese clima de pueblo, pero sin los miedos del pueblo, un aire de desapego y, a la vez, toda una moral que no debe quebrantarse, que se defiende con botas y disparos en las piernas y entrevistas circunstanciales, casi como una consulta de última hora en un local que está a punto de cerrar.
Cierra porque el tipo acaba de matar y mandar a matar o a secuestrar, o qué importa, que le debe a todo el mundo y se le cae el negocio y, cierto, su hijo, pero también pierde la tranquilidad, grita un poco, abandona esa amabilidad subrayada, deja de ser cortés, huye despavorido y después trata de escapar por la ventana, en calzones, en medio de la gran nevada permanente.
Mientras que el verdadero asesino, el frío, desalmado, nerviosísimo criminal a sueldo se toma su tiempo para salir por la puerta, después de que su compañero le gritase, y en el medio, se calza el abrigo, también la gorra, no vaya a ser cosa que se resfríe por matar a un histérico Buscemi que se la pasa a los gritos, y es un lunático, y también mata, y después baña la nieve con su rojo interior.
¿Alguien alguna vez escucha las historias que ilustran una pregunta casi retórica, por no decir, de las más importantes, por no decir, de las definitivas? ¿Por qué se cuentan historias, sin más, cuando, por ejemplo, hay que salir a cazar a un asesino?
Sirve de gancho lo de historia real, pero ahí está el juego. Un juego, una base, que busca expandir el universo en una serie que ya tiene dos temporadas. Dos temporadas de cuadros inmensos, como maquetas, en medio de la nieve y los cuerpos, pequeños muñequitos arrastrando sus pies con dificultad hasta llegar al auto.
Los asesinatos de Fargo son una moraleja para esa mujer policía que casi le reprocha -como una vecina entrada en años y con veinte gatos- al desquiciado el haber terminado con tantas vidas. Por las noches, mientras se acurruca junto a su esposo y espera a ser madre, escucha de sus estampillas, y ella, que es la heroína, se guarda la historia para un futuro café, con un colega, una historia que se cuenta empezada y se termina con un plano medio, algo más extenso en tiempo que lo habitual, y una sonrisita casi tonta de quien repite inconscientemente la lista del supermercado antes de salir, por ejemplo, a juntar pedazos de cristiano desperdigados por ahí.

Tiempo de valientes, Damián Szifron. Argentina, 2005.

Biopic: Los hermanos Coen

Hermanos Cohen
Joel y Ethan Coen son productores, guionistas, actores, editores y directores de cine estadounidenses, nacidos en Minneapolis, Minnesota, en 1954 y 1957, respectivamente.
Conocidos profesionalmente como “Los hermanos Coen”, por trabajar en conjunto a lo largo de su carrera artística, ambos escriben, producen y dirigen sus películas, pero dividen los roles en los créditos. Son los autores más destacados del cine independiente estadounidense, y tienen un grupo de actores con los que trabajan habitualmente, como Frances McDormand, Steve Buscemi, John Goodman, Jon Polito, John Turturro, George Clooney y Jeff Bridges, entre otros.
En sus películas vinculan la comedia, con el cine negro y el policial. Algunos de sus films son: “Sangre fácil”, “Raising Arizona”, “El gran salto”, “El gran Lebowski”, “¿Dónde estás, hermano?”, “Sin lugar para los débiles”, “Quémese después de leerse”, “Un hombre serio” e “Inside Llewyn Davis”. Obtuvieron el premio a mejor dirección en el Festival de Cannes en tres ocasiones, por sus películas “Fargo”, “El hombre que nunca estuvo” y “Barton Fink”, que también fue galardonada la Palma de Oro en 1991.
En entrevista con El País, los hermanos Coen hablan sobre “Inside Llewyn Davis” y se refieren a las historias que cuentan en sus películas. Esto es lo que dijo Joel Coen al respecto: “Alguien dijo que en realidad solo se pueden contar tres historias. Una es la “Odisea”, otra es chico encuentra chica y no me acuerdo de cuál es la tercera. Quienes hacemos películas en realidad siempre queremos hacer un remake de “El mago de Oz”, que es ante todo un viaje, una odisea”*.

* “Joel y Ethan Coen: “Quizá hagamos una película sobre el Tea Party”” de Guillermo Altares, para El País. http://elpais.com/elpais/2013/12/06/eps/1386335824_971718.html


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Biopic: Frances McDormand

Frances McDormand
Frances McDormand es una actriz de cine, teatro y televisión estadounidense, nacida en Chicago en 1957.
Se licenció en drama en la Universidad de Yale, y en 1984 emprendió su carrera en el mundo del cine, en la película “Sangre fácil” de los hermanos Coen. Frances colaboraría en varios de los trabajos de los hermanos Coen y años más tarde se casaría con Joel Coen.
Algunos de los films en los que participó son: “Arizona baby”, “Arde Mississippi”, “Miller’s crossing”, “Short cuts”, “Lone star”, “Las dos caras de la verdad”, “Casi famosos”, “El hombre que nunca estuvo”, “Alguien tiene que ceder”, “Quémese después de leerse”, “Transformers: el lado oscuro de la luna”, “Moonrise kingdom” y “Tierra prometida”. Por su protagónico en “Fargo” fue distinguida en 1998 con el Oscar y el premio del Sindicato de Actores a mejor actriz. El Sindicato de Actores también la reconoció en 2014 por su protagónico en la miniserie “Olive Kitteridge”.
En entrevista con el New York Times, Frances McDormand se refirió a su trayectoria, el peso de ser una mujer en la industria y la demanda por la apariencia física para poder formar parte: “Siempre me dijeron que no valía nada. Dijeron: ‘Ella no es suficientemente linda, suficientemente alta, suficientemente flaca, suficientemente gorda’. Y yo pensé: ‘Bueno, algún día van a estar buscando a alguien que no sea esto, que no sea aquello, que no sea esto otro, y allí estaré yo’”*.

* “A Star Who Has No Time for Vanity” de Frank Bruni para The New York Times. http://www.nytimes.com/2014/10/19/arts/frances-mcdormand-true-to-herself-in-hbos-olive-kitteridge.html?_r=0

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